Botánica
El ginseng es una planta perenne que brota cada primavera, cuyo tallo y hojas secan y renuevan en otoño. En este momento queda una señal en la cabeza de la raíz que se denomina cabeza del rizoma y cuya forma es variable. Dicho rizoma es un importante factor a tener en cuenta en el proceso de la fabricación de los derivados del ginseng; así, la ausencia de dicha parte disminuye la calidad y por consiguiente el producto es menos apreciado; esta es la razón por la que la manipulación de esta planta debe ser sumamente cuidadosa. Este rizoma es el rasgo distintivo del ginseng, que resulta de las especiales características de su cultivo y la influencia que el entorno tiene en las mismas, sirviendo asimismo como sello distintivo y diferenciador dentro de las variedades existentes (coreano,siberiano,etc…).
Es una planta semiumbría cuya parte exterior es frágil y delicada. Por ello, si se expone a la luz directa del sol, la clorofila de las hojas se destruye con la consiguiente desecación y muerte de la parte superior. Conviene protegerla de la luz directa del sol en la época de las altas temperaturas veraniegas, con el fin de disminuir las mismas hasta el nivel adecuado para el desarrollo correcto de la planta. Otro aspecto a considerar es la sensibilidad de la planta a los fertilizantes, por lo que el empleo de productos químicos puede dañar seriamente su crecimiento. Por tanto, es recomendable enriquecer el suelo a base de fertilizantes naturales tales como hojas descompuestas.
La raíz de ginseng es de tipo graso y consta de una raíz principal y otras laterales, así como pequeñas radículas. Las partes más importantes son la raíz principal y de 2 a 5 raices laterales que poseen un color amarillo crema (fig. 1). El tamaño y la forma de la raíz difieren según el clima, el tipo de terreno, la forma de transplante, los fertilizantes y la humedad del suelo; el crecimiento y forma de la raíz depende especialmente de la edad de la planta. Efectivamente, a los 4-6 años la planta puede recolectarse pero las plantas más jóvenes no presentan el desarrollo total de sus raices laterales; hay que hacer notar que solamente a los seis años de vida presenta la planta su aspecto maduro normal con su rizoma, sus raíces laterales y radículas ofreciendo en conjunto el aspecto de un cuerpo humano: es entonces cuando presenta la máxima acumulación de sustancias activas y su longitud alcanza los 7-10 cm. con un diámetro de 3 cm; incluyendo las raíces laterales puede alcanzar una longitud total de 35 cm., con un peso de 70-100 gr. habiendo alcanzado en algunos casos los 300 gr.
